Archivos de: javierrada

La lengua que venció a los nazis

Los hijos del inventor del esperanto morirían en un campo de concentración, crepúsculo en el que los presos se enseñarían unos a otros la lengua que inició su padre. Marcados, su apellido, Zamenhof, los precedía. Hitler había nombrado el esperanto en su biblia de muerte, el Mein Kampf. El enemigo era una lengua artificial, planificada, construida, al servicio de ningún Estado. Una utopía nacida en 1887.

Reportaje sobre el esperanto, la lengua franca que no pudo vencer al inglés pero sigue viva. Puedes leerlo aquí: Esperanto, el ‘laboratoria projekto’ al vivanta lingvo.

Publicado en la revista Archiletras.

El Dorado del español en China

Suena un tango en el pabellón rojo. Esta será una historia de amor. Los analistas hablan de «momento dulce»: Hispanoamérica y China se desean. Cuentan con las dos lenguas nativas más habladas del mundo (el español, con su gran contingente en América Latina, y el chino mandarín). Ambos bloques quieren expandirse. Y requieren, claro está, comunicarse. «¿Habla usted español?». «Qǐng shāo děng» (un momento, por favor…) ¿Sus primeras palabras de amor? Business, negocio, yèwù.

Reportaje La nueva era dorada del español en China. Publicado en la revista de lengua Archiletras.

Errores divertidos de estudiantes extranjeros de español

Un error es decir «buenas nalgas» en vez de «buenas noches». Pifiarla es soltar «tengo seiscientos años» si se tienen 16. Equivocarse es responder al dilema ¿Qué hace un ladrón? «¡Ladra!»

Reportaje El error, un tropiezo necesario para aprender español. Publicado en la revista de lengua Archiletras.

La conquista del espacio

«Un relicario cósmico y una onza de ceniza propulsada por combustible de hidracina hacia los confines solares. En realidad, un sueño, su última voluntad. El astrónomo Clyde W. Tombaugh ha sido el primero en sobrevolar el planeta enano que descubrió en 1930 a través de un reflejo borroso. Plutón contiene cerca del ecuador un ‘corazón’ helado que conocemos por las últimas fotografías; dibujan esta región las planicies y cordilleras de monóxido de carbono y nitrógeno fulgoroso. En caso de estar vivo, habría llorado ante la silueta de ese corazón que en su honor lleva hoy su nombre. Lo hizo a bordo de la nave New Horizons que cruzó los límites del sistema solar, superando 50 millones de kilómetros, el 14 de julio de 2015. La nave y los restos mortales de Clyde continúan rumbo al cinturón de Kuiper, reino perdido de los planetas enanos y asteroides helados. Nadie había llegado tan lejos…»

Esclavos de manías extrañas

«Esclavos de una idea parásita. Dominados por un ritual íntimo pero extraño. Pueden incluso llegar a poner en peligro sus vidas. Lanzarse a comer tierra o tiza. Arrancarse el pelo. Broncearse hasta desarrollar un cáncer en la epidermis. Comprar compulsivamente -un 7% de la población española podría sufrir cuadros de compras compulsivas, según el Hospital de Bellvitge-. Lavarse con agua múltiples veces al día. Beber sangre. Obsesionarse por blanquearse los dientes, o por hacer ejercicio hasta el extremo humano…No pueden parar»

Continúa aquí: Dominados por extrañas manías

Oficios en extinción

Reportaje para el Nuevo 20 minutos. Profesiones que desaparecen, otras que resurgen. Pregoneros, propietarios de videoclub, pastores, relojeros…

«Repetir sus nombres es citar el inventario escrito en una lengua muerta: zahorí (buscador de agua subterránea con varas) tonelero, plañidera (la que lloraba en los funerales por encargo), vadeador (el que ayudaba a cruzar los ríos), barquillero, arriero, sereno, cenachero (vendía el pescado callejero…).

A dos grados del desastre

«Dos grados centígrados. Recuerda esta cifra. Tatúala en la piel de tus hijos. Dos grados que son un presagio y una brújula. Capitán, nos dirigimos hacia territorio desconocido, la amenaza es una ola de previsiones extremas. Dos grados, porque no disponemos de dos planetas. Tenemos uno, esta isla de náufragos. Frenar una bala climática no parece un objetivo fácil. El clima muta a una velocidad superlativa»

A dos grados del desastre

Polis (documental)

Polis from Mambafilms on Vimeo.

El filósofo griego Epicuro revisita la actual Barcelona a través de un huerto urbano, situado en unos de los barrios más castigados de la ciudad. Como ocurriera en la antigua Atenas, con la polis sumida en una profunda crisis, los ciudadanos se reúnen alrededor de un huerto comunitario para repensar sus vidas y su relación con la ciudad.

Dirección: Javier Rada

Edición: Jordi Gallofré

Imagen: Miquel Gispert

TTIP: el tratado secreto entre EEUU y Europa

Reportaje-análisis sobre el tratado de libre comercio e invesiones (TTIP) que están negociando a puerta cerrada los EEUU y Europa. Está generando una fuerte oposición tanto en Europa como en los Estados Unidos. Viene cargado de promesas de crecimiento, pero en él se gesta la amenaza de que acaben fulminados los derechos sociales conquistados a lo largo del siglo XX.

Puedes leer el reportaje en PDF aquí: TTIP Elmensual

Aquí, en web.

Ilustración: Javier Muñoz

El tercer tiempo (documental)

EL TERCER TIEMPO from Kikirikifilms on Vimeo.

Pequeño relato que nos acerca a la vida de Fran, un joven que sufrió un ictus a consecuencia de un fuerte golpe jugando a rugby. Una persona increíble. Tuvo que abandonar el deporte que más amaba, pero no fue el final… Su sonrisa es legendaria (y contagiosa).

Fran: «Soy la persona más feliz que conozco».

Pequeño documental escrito y dirigido por Javier Rada y Jordi Gallofré.
Un encargo de la Fundació Ictus.

Nuestro íntimo Neandertal

Reportaje sobre el proceso de humanización de neandertal, bajo el prisma del nuevo paradigma científico. Ahora sabemos que neandertal era muy parecido a sapiens, que incluso nos mezclamos con ellos, y la pregunta nos golpea el cráneo cual hacha de piedra: «Entonces, ¿por qué se exintiguió?

Puedes leer el reportaje aquí (web): Tu sapiens también tienes un poco de neandertal.

Aquí en PDF (más bonito) neandertal definitivo

Ilustración: Mauricio Antón.

Arte sin límites

Reportaje sobre los grandes artistas que tenemos en España en el ámbito de la diversidad funcional. Personas que sufren alguna discapacidad- y quién de nosotros no la padece- han tomado las tablas, el cante, la pintura o las salas de cine. La discapacidad empieza en la mirada del otro.

¿Quieres saber qué hacen?

Puedes leer el reportaje aquí.

Cien palabras de soledad

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Cien palabras de soledad

(Viaje por la última carretera del ártico)

Someternos al hielo, arrodillarnos, rogar por nuestra suerte, por la nieve, por el cielo moribundo. Sí, aquí todo recuerda a lo mítico porque el mundo sigue indomesticable, la tundra reza sepultada por la materia blanca. Los lagos están helados. La aurora refleja sus halos en el cielo. Y el hombre teme enloquecer.

Los samis, los pueblos indígenas del ártico escandinavo, inventaron alrededor de un centenar de palabras para definir la materia absoluta que los envuelve. Nieve blanda. Nieve dura. Nieve helada. Nieve vieja… La nieve domina los puntos cardinales. Es la cuna del niño. El patio del recreo. El suelo de la cabaña. El lecho de los amantes. El lugar del sacrifico. Protege la tierra, la aísla del tiempo. 

El sami, el noruego o el extranjero, están obligados a fundirse con ella, ser un copo más. Fueron los hombres del Sur los que trajeron otra palabra: la carretera. Y nosotros sentimos la sangre y el hielo frente a este kilómetro infinito engullido por las fauces de unos gigantes postrados entre las arrugas de su lecho helado.

La ruta 69 cruza por la parte más septentrional de Laponia noruega, hasta morir en el non plus ultra, tras 129 kilómetros. Hoy lo llamamos Cabonorte, o Nordkapp. Está a situado a más 71º grados al norte, pasado ya el último paralelo, en el extremo polar de la isla de Mageroya. Es lo más lejos que se puede llegar por asfalto. Por de encima de aquí no hay nada: tan sólo el archipiélago de las Svalbard y el salvaje hielo del ártico.

Este es el Sahara blanco. Aquí el humano se refugia, claudica. En ocasiones no distinguimos los límites, qué es cielo, qué es montaña, qué será mar. En ocasiones no distinguimos nuestra sombra, y el terror a ser secuestrados por lo absoluto nos invade. Cien palabras no bastarán para describir esta soledad, ni aún tomándolas prestadas del sami. Y como en un mantra aparecerá deletreado el silencio, el- silencio.

Puedes leer el texto competo aquí

Las fotos son de Daniel Alea.

 

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El reportaje que nunca publicaron

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En el año 2009, Daniel Alea, fotógrafo, y un servidor, nos lanzamos a las tierras del norte en busca del perpetuo invierno. Nuestro objetivo era llegar al ignoto archipiélago de Svalbard, el lugar habitado más septentrional del planeta, donde coexisten un mayor número de osos polares que de seres humanos. Llegué a imaginarlo como una suerte de salvaje oeste ártico, en el que el visitante debe armarse con un fusil para protegerse de los hambrientos plantígrados. Dicen que no necesitas visado para poder instalarte ahí. Sabíamos que en la profundidad de unas de sus cuevas se encontraba el arca de las semillas de la Tierra, un búnker para preservar la biodiversidad, el último refugio en caso de hecatombe. Soñamos con verlo y contarlo.

Finalmente no pudimos llegar, al tratarse de un viaje muy costoso, y nos quedamos lo más cerca posible de aquella quimera, en la Laponia noruega, la tierra de los samis, los últimos indígenas de Europa, e hicimos un reportaje sobre la vida de los pueblos nómadas del Norte, ya que tuvimos la suerte- ah, la suerte, caprichosa potencia- de localizar un encuentro mundial de pastores nómadas del ártico y subártico, en Kautokeino, la tierra espiritual de los samis noruegos.

Os dejo aquí un extracto del mismo y de las impresionantes fotos de Daniel Alea.

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CERCO A LA TIERRA DE LOS RENOS 

 Es una de las culturas más antiguas y flexibles de la Tierra. El cazador que se especializó en un animal, y siguió al reno en una transmigración constante, de norte a sur, de sur a norte. Son nómadas, habitantes por derecho del ártico, y amenazados por las promesas de una postmoderna tierra de Jauja. El ártico es rico en petróleo, gas, diamantes… ¿Podrán sobrevivir a la invasión los samis, los soyot, los nenets…?

 El reno tiene la misma expresión de hace siglos: intuye que es carne, piel y grasa. Es todo. La fuerza y el sustento. El origen cósmico. Sus amos no necesitan de un chamán para entenderlo. Si se esfuma lo hace también su cultura, y así su pueblo. Ellos son el reno, diría el hipotético chamán. El reno es ellos, escupiría sobre el hielo eterno. Yin y yang a menos 20 grados centígrados. Así ha sido durante siglos.

 Los nómadas afirman que los hombres del sur no se asientan en armonía con la naturaleza, cómo hicieran los indígenas que aún hoy persiguen a los renos en el círculo polar ártico. Este nuevo hombre crea carreteras, fábricas, minas, expolia los bosques primigenios. Rompe la tierra. La cerca. La vampiriza. Es lo que los expertos llaman “la explosión humana en el ártico”. Un ártico al que los científicos, reunidos en la cumbre del clima Copenhague, pusieron fecha de caducidad: en el año 2050 el hielo en el océano se verá drásticamente reducido por culpa de las emisiones contaminantes. Posiblemente antes. La explotación petrolera en el Ártico ya ha empezado a medida que van declinando, paulatinamente, los hielos. Esto implica nuevas rutas, nuevo comercio. El cerco a las tribus de los renos, los últimos pueblos aislados, está llegando.

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“Los nómadas necesitamos estar alejados de cualquier actividad humana, allí donde haya carreteras, casas, instalaciones petroleras, fábricas, nos afectará. Los pastos acaban fragmentados, rompen nuestros ciclos y medios de subsistencia. El futuro está lleno de amenazas y desafíos, el cambio climático conlleva efectos indirectos, están colonizando nuestros territorios”, explica Anders Oskal, director del Centro Internacional de Cría de reno, envuelto orgulloso en su traje tradicional sami. Nos recibe en Kautokeino, en la provincia de Finmark, conocida por Laponia, donde termina el mundo. Es la capital secreta de los últimos indígenas europeos, situada al norte de una Noruega rica, que flota en petróleo y bienestar. Los samis son los más ricos entre los indígenas del ártico, y se han convertido en sus principales portavoces, aunando esfuerzos internacionales desde Rusia hasta las montañas del norte de China.

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El reno, que de tan amigable parece estúpido, está mirándonos en mitad del blanco cadalso, alejado del rebaño protector. Este es el territorio exclusivo de los samis, la reserva de un pueblo distinto en costumbres y lengua, cuyos cánticos y tiendas (lavvus) recuerdan a los amerindios. “Sin el reno seríamos simplemente noruegos”, afirma uno de los pastores momentos antes de inmovilizar al animal.

 El cuchillo típico que brinda un joven pastor sami en el cuello del reno encarna vida y muerte. El rojo impacta sobre el hielo creando un bello pero macabro lienzo. Una hecatombe antigua celebrada entre modernas motos de nieve. El animal muere y acaba descuartizado en un improvisado matadero en el campamento que los samis han desplegado cerca de la carretera. Los coloridos trajes típicos contrastan con la sangre, y hacen más turbadora la escena. La sangre es absorbida por el hielo. Los samis sonríen. Y rápidamente cargan en un remolque las piezas de carne fresca.

 Todo se produce en mitad de la nada, escrita en mayúsculas por el poder brutal de esta naturaleza absoluta, en donde un suspiro representa un grito. Estamos por encima del círculo polar ártico. Estamos en su tierra viva alejada del turismo y de la estampa fotográfica. Es el centro de bodas y de pastoreo de renos. Donde estos animales pasan el crudo invierno en espera de su transmigración anual hacia las islas del norte. Es aquí donde los sami se sienten auténticos, cercanos a su tradición, tras haber sido obligados a asentarse, a cristianizarse, a escolarizarse, desde hace siglos.

Puedes leer el reportaje entero aquí: Cerco_a_la_tierra_de_los_renos